‘Paradises’ continúa aligerando ese sonido sombrío de Ladytron, y, en el camino, notamos que los límites que se intentan reescribir muchas veces se mantienen, con o sin intención.
Hace 25 años conocimos el disco debut de Ladytron, que funcionó como un pilar más en el desarrollo de los horizontes del electro pop británico a principios del nuevo milenio. Ahora, en este nuevo conjunto de canciones llamado Paradises, cuesta encontrar la directriz que indique un avance significativo.
Con 16 cortes a lo largo de 71 minutos, se muestran las intenciones iniciales del álbum, ajustando su sonido reconocible a través de distintos imaginarios (no muy alejados a los que ya han trabajado anteriormente). En el transcurso podemos encontrar algunas ideas brillantes, y otras simple y llanamente forman parte del sonido característico del grupo, principalmente de su LP homónimo (2019) hasta la fecha.
Desde mi perspectiva, tras varias escuchas completas, siento que la existencia de algunas piezas logran encajar, pero no provocar lo suficiente. “Kingdom Undersea”, “Sing”, “Metaphysica”, “Caught in the Blink of an Eye”, “Ordinary Love”, “Solid Light” o el interludio “Heatwaves” son canciones que, para algún fan de la banda, podrían tomar su lugar especial, pero para muchos se habrían quedado en el limbo antes de poder funcionar, pero no encuentro razones para darles algún lugar más allá del disco per se.
Dentro de los cortes que más llamaron mi atención se encuentra “I Believe in You”, primer single, y tema de apertura. Tiene un constante ritmo house y el juego de voces llegan a un clímax que se va organizando paso a paso. Inmediatamente después está “In Blood” que baja las revoluciones con un ritmo selvático y un coro bastante épico para los estándares del grupo. “I See Red” al parecer fue el sencillo más respaldado antes de la salida del álbum, conteniendo un sonido más clásico de synthpop, que parece haber sido concebido a principios de los noventa.
Por alguna razón, “Secret Dreams of Thieves” me recuerda mucho al sonido más sombrío de Depeche Mode, pero en el desarrollo de la pieza no se queda simplemente ahí. Por su lado, “Evergreen” podría entrar en la categoría que explicaba al inicio de esta reseña, pero sucedió que me emocionó mucho la letra y la ejecución de las voces, pues transmiten de manera extraña una sensación de tristeza y dejadez, con cierta nostalgia de por medio.
“A Death in London”, “Free, Free” y “We Wrote Our Names in the Dust” son los tracks que me parecieron que rompen más con el sonido general de la producción, en el mejor de los sentidos: cada uno se deja llevar por sus propios ritmos y sus atmósferas. El trabajo completo se ve finalizado con “For a Life in London”, que pareciera ser un reprise de “Free, Free”, manteniendo los mismos sonidos pero con una intención diferente, y es acompañada por un spoken word dedicado, una vez más, a la ciudad de Londres.
Se podría decir que siguen vigentes, dentro de sus propios estándares. Mentiría si dijera que la banda ha hecho lo mismo desde su debut, aún así, lejos quedaron los tiempos en los que el “Witching Hour” se volvió un estandarte del electro pop oscuro, teniendo en cuenta mi poca emoción con los últimos álbumes de Ladytron, sostengo que mantienen una chispa que les permite encontrar matices que nos hacen agradecer que sigan lanzando nueva música.
TRACKLIST:
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I Believe in You
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In Blood
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Kingdom Undersea
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I See Red
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A Death in London
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Secret Dreams of Thieves
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Sing
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Free, Free
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Metaphysica
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Caught in the Blink of an Eye
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Evergreen
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Ordinary Love
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We Wrote Our Names in the Dust
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Heatwaves
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Solid Light
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For a Life in London











