Cuando corrían los primeros años de este milenio, R.E.M. reencontró una melodía cautivadora y en la que vio mucho potencial en su reestructuración, por lo que la rescataron para generar un nuevo canto sobre las apariencias y la presión por parecer cool en un mundo cada vez más artificial y vanidoso. En ese paisaje donde todo se actúa, se maquilla y se repite hasta volverse creíble, la banda comenzó a darle forma a una idea incómoda: la de vivir fingiendo naturalidad.
Esta historia de alguien tratando de encajar y sostener una versión pulida de sí mismo originalmente fue explorada por Peter Buck y Mike Mills, quienes empezaron con la pluma y el papel a plasmar esta narrativa que, al poco tiempo, fue perfeccionada por Michael Stipe. Entonces surgió "Imitation of Life", rola descrita por sus autores como "un comentario sobre la ilusión de Hollywood". Casi una ilusión perfecta.
El nombre fue tomado de un filme de 1959, dirigido por Douglas Sirk, que trata sobre una joven afroamericana que, para salir adelante en su vida, se ve obligada a abandonar a su madre para hacerse pasar por una mujer blanca en el sur de Estados Unidos. Sobre esta decisión del título, Peter Buck recuerda que le pareció una metáfora perfecta de la adolescencia, aunque con el paso del tiempo le pareció que también aplica a la edad adulta.
Like a Friday fashion show teenager
Freezing in the corner
Trying to look like you don’t try
Entonces, la banda transformó algunos acordes de su antigua rola "Driver 8" (1985), dándoles muchísimo más luz y una cadencia más cercana y nítida. Pocos fans -casi ningún crítico- lo notaron. Como fuera, era válido. El cuarteto no estaba robándole ninguna idea a nadie, sino, precisamente, "imitándose" a ellos mismos en una mejorada versión.
El videoclip es otra cosita especial. Stipe reveló que fue grabado en prácticamente 20 segundos. Está hecho de tomas que se repiten en diferentes ciclos, primero hacia adelante y luego en reversa, y así una y otra vez. Se utilizó una técnica visual llamada pand and scan, que consiste en sobreponer tomas diferentes en una sola imagen en formato panorámico (por eso se ve a un montón de gente pero todos los espacios perfectamente calculados).
Cuando fue lanzado, el sencillo funcionó con el impacto esperado; por ahí se posicionó en la lista de Billboard Hot 100 y en alguna otra que se nos escape. Pero, hoy en día, se entiende como uno de los últimos grandes hits que R.E.M. grabó antes de entrar a la recta final de su existencia, y eso le otorga su dosis nostálgica extra.
Quizá por eso mismo sigue resonando en sus fans: porque más allá de su brillo inmediato, "Imitation of Life" se queda como un pequeño retrato de lo que implica sostener una versión de uno mismo frente a los demás. Sonreír, encajar, hacer de cuenta que todo fluye. Porque al final, no importa tanto lo que se ve hacia afuera. Puedes aprender a moverte dentro del cuadro y a no romper la toma; aunque por dentro estés hecho un desastre y nadie lo note.











