Luego de 15 años, WU LYF regresa reafirmando su personalidad artística y manteniendo vivo ese fuego que no quema, más bien ilumina una senda que expande su sonido agridulce y cautivador.
Tal vez no muchos lo recuerdan, pero lo que WU LYF lanzó por allá del 2011 con el nombre Go Tell Fire to the Mountain fue un disco espeluznante y visceralmente hermoso que retorció algunas tripas y sacudió corazones de melómanos que encontraron en su música algo más real y emotivo por escuchar desde el desgarro. Lo penoso del asunto es que después de ese lanzamiento, estos chicos británicos se refugiaron en el silencio (algunos de sus miembros emprendieron proyectos alternos) y no volvimos a escuchar de ellos… hasta ahora.
Recientemente editaron su nuevo disco largo, A Wave that Will Never Break, manteniendo su enfoque conceptual, ese que deja que su electricidad melódica cargue con todas las ideas que expanden su sonido y vuelve más ambicioso al post-rock. Si bien es cierto perdieron algo de filo en comparación con aquella producción de hace más de quince años, ganaron madurez, teatralidad y mayor ambición en su experimentación instrumental.
Son siete rolas de esa resonancia igual de cruda y ligera, estribillos agridulces y letras más políticas y emocionales, además de menos crípticas. Los cantos casi guturales no alcanzan a raspar el tímpano pero sí rasgan un poquito el espíritu de quien se atreve a escuchar a todo volumen.
"Robe of Glory", "Letting Go" y "Tib St. Tabernacle" son de lo más interesante en el set: intensas pero no pesadas, dramáticas pero nunca oscuras. En medio pasa "The Fool" que luego de su alegórico y característico keyboard nos empuja con percusiones más pop hacia un fuego que no quema, pero sí ilumina la pista.
Al final, una perspectiva más indie se exhibe en "At the End of the Day (It Is What It Is)", una balada de pianos y ritmos más convencionales, pero igualmente atractivos. Es la rola que baja revolucones, sienta cabeza y nos invita a un terreno menos pedregoso para andar, para que su estructura quepa en una senda más accesible.
Más que un regreso lleno de nostalgia, WU LYF concreta una reafirmación de su personalidad artística, pero adaptada a este punto de su trayectoria. Se abre una nueva etapa, cierto, en la que la evolución de su sonido será más precisa y calculada, sin sentido de urgencia. No tuvieron prisa durante más de una década en volver, no la tendrán ahora en demostrar todo lo que tienen.
Por eso A Wave That Will Never Break funciona con mayor control, equilibrando sus nuevas edificaciones sonoras y manteniéndolas en un punto de exposición exacto que permita recuperar a los viejos fans de la banda, pero también conquistar a unos nuevos que busquen en la música una energía distinta, más cercana y flamante.
TRACKLIST:
-
Love Your Fate
-
Robe of Glory
-
Letting Go
-
The Fool
-
Tib St. Tabernacle
-
Wave
-
At the End of the Day (It Is What It Is)
Me suena a:
Your Ten Mofo
El Ten Eleven
International Karate











