Mandy, Indiana ya lanzó URGH, su nuevo y disco de estudio (y el primero con Sacred Bones). Es una obra feroz y nada sencillo de etiquetar, pues está impulsada por una versatilidad explosiva e intimidante, y una dirección magnética para deshacer terrenos genéricos sonoros de cualqueir índole.
Son 10 canciones adictivas e incómodas, por más extraña que parezca la mezcla. Sus ritmos son poco ortodoxos y sus desplantes industriales golpean con gracia el tímpano luego de rasgarlo. Es una colección de melodías visceral y caótica, no apta para melómanos que temem a las ambiciones y los riesgos.
¿Listos para esta brujería electrónica?











