EstrenosReseñas

Temporary Residence Ltd

2026


  • Entre flores, memorias y despedidas, MONO crea una celebración de la existencia y los encuentros que nos ayuda a contemplar esas luces que nunca se apagan del todo.


Cada nuevo álbum de MONO es una odisea, ya sea por nuestro propio interior, por las dualidades de un mundo bajo perspectivas que no teníamos, o bien por la memoria convertida en un territorio donde la ausencia, la gratitud y el asombro conviven en ese caos que esconde cierta belleza detrás.

En su anterior elepé, OATH, los nipones (con baterista norteamericano) se inspiraron en el tiempo limitado que tenemos los humanos en este plano existencial, y ahora, con Snowdrop, han dirigido sus solemnes notas a una ceremonia electrizante y emocionante para celebrar la vida a pesar de la muerte, convirtiendo el dolor en luz, el luto en esperanza y las ausencias en motivación para superar encrucijadas.

Este es el primer disco que la banda concibe y produce totalmente sin su casi eterno colaborador Steve Albini, quien falleció en 2024. Para él van dedicadas estas ocho piezas instrumentales, además de las personas queridas de Taka Goto, Yoda, Tamaki y Dahm Majuri Cipolla que se han adelantado en el camino. Para esta sensible misión sonora recurrieron a los servicios del productor Brad Wood, una orquesta de 10 músicos y un coro de ocho voces. Además, se inspiraron en el lenguaje de las flores con el fin de rendir homenaje y amor a todas esas almas que han estado presentes desde cualquier dimensión en el recorrido de cada integrante del grupo, tanto en sus vidas personales como profesionales.

Tomemos en cuenta que en la floriografía, cada flor, color y aroma transmite un significado específico. De esta manera, las personas pueden expresar sentimientos o emociones sin necesidad de decir una sola palabra, así como hace MONO con sus sinfonías instrumentales, que en esta ocasión tienen los títulos de estos mensajes como ofrendas para quienes han partido, pero que de alguna manera siguen presentes.

El primer track se llama igual que el álbum, "Snowdrop" (campanilla de invierno o de nieve), y simboliza los nuevos comienzos luego de la oscuridad. Taka Goto quiso sonorizar el consuelo que impulsa a tomar nuevos respiros, renacer con fuerza entre el frío y la desolación. La vida implica recibir golpes, sentir dolor y ganas de renunciar, pero también implica resistir con firmeza. Por eso la canción va de menos a más, como si de la debilidad surgiera la fuerza para explotar y florecer.

Luego suena la impetuosa canción "Winter Daphne" (Dafne de invierno), que representa el último impulso de vida, la gloria y la eternidad. Es como el estallido final en el momento de la inminente despedida, cuando todos los recuerdos regresan a mil por hora en la mente y resumen nuestras vidas. Entonces llega la calma, te transformas en luz y trasciendes. Considerando esto, las notas, la intensidad y los cambios abruptos en el track tienen perfecto sentido.

Inmediatamente después llega "Gerbera" como una alusión al amor verdadero e incondicional. Con este sonido solemne y optimista, las memorias que forjan las relaciones más entrañables nunca serán borradas, y dignifican tu vida y la de esa persona especial que siempre estuvo a tu lado. Es una melodía que ayuda a transmitir la pureza, la inocenica y la alegría que el grupo quería para esta alegoría.

El cuarto tema es "Statice" (siempreviva o limonium). Es otra emotiva oda al amor eterno y la alegría que provoca. Goto cuenta que la idea de esta composición surgió por la necesidad de expresar cómo los recuerdos que forjan vidas no se desvanecen, por eso las personas a los que están ligados nunca dejan de existir en la mente. La canción se sostiene en un punto medio entre la melancolía y el júbilo contenido, generando un péndulo emocional perfectamente equilibrado.

Otro momento de introspección profunda sucede con "Hedera" (hiedra), un suspiro por la inmortalidad y los corazones inmutables. Sin dar más detalles en su explicación, Taka Goto dijo que va dedicada especialmente para su "querida compañera que ya ha partido", como dejando que cada oyente complete el significado desde sus propias ausencias. A pesar de ser el track de menor duración, es un momento muy conmovedor dentro del álbum.

Aparece "Shion" (un aster asiático) y los ritmos suben un poco las revoluciones en el empuje nostálgico y emotivo de sus propias melodías, acompañando una reflexión sobre los vínculos que permanecen a pesar de las ausencias. Cuando cae la noche y la soledad abraza, estos redobles y las distorsiones eléctricas serán un impulso obsesivo de consagrar aquello que sigue vivo en la memoria. Temazo.

El momento de mayor trance ambiental para que impere la serenidad y la mesura se crea con "Bells of Ireland" (otra manera de llamar a la flor molucela). Esta es tal vez la referencia religiosa más directa de MONO en su discografía, y aun así no es tan obvia. Verán, dice Taka que la forma de campana de esta flor evoca la imagen de campanas de una iglesia, y él le atribuye una simbología de esperanza y agradecimiento dirigido a Dios (las campanas que suenan a lo largo de la ambientación lo-fi no son casualidad, desde luego).

El álbum cierra con "Farewell to Spring" (como también se le conoce a la flor godetia). Fue la manera más sublime y nostálgica dentro del post rock que la banda encontró para decirle a una persona que se le extraña. Situados figuradamente entre la primavera y el verano, tiene relación en el cierre de ciclos y el nacimiento de algo nuevo; sin embargo, no importa cuántas sendas nuevas se abran, el destino será siempre el mismo rincón del corazón que se junta con el alma.

Al final, podemos decir que MONO no creó precisamente un álbum sobre la muerte, sino sobre todo aquello que permanece y trasciende el tiempo y el dolor. En ese sentido, Snowdrop es un recordatorio de que las personas, aun ausentes, nunca dejan de florecer en los recuerdos, en los aprendizajes compartidos y en las huellas invisibles que dejaron a su paso. Sin excepción, todos eventualmente partiremos de este mundo y antes afrontaremos la despedida de nuestros seres queridos, y tal vez alguna -o varias- de estas composiciones ayuden a expresar nuestra gatitud eterna hacia ellos, así como llenar por un instante esos vacíos que muchas veces parecen imposibles de soportar.

El disco termina pero su eco permanece. Entre flores, memorias y despedidas, esta celebración musical de la existencia y los encuentros nos ayuda a contemplar esas luces que nunca se apagan del todo.

TRACKLIST:
  1. Snowdrop
  2. Winter Daphne
  3. Gerbera
  4. Statice Hedera
  5. Shion
  6. Bells of Ireland
  7. Farewell to Spring

Me suena a:
Summer Fades Away
Mogwai
WU LYF

 

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