Los daneses logran combinar intensidad emocional con luz sónica, un logro por el cual estuvieron dispuestos a sacrificar dramatismo y oscuridad.
Pasaron poquito más de cinco años desde que Iceage lanzó Seek Shelter, y en ese tiempo la mayoría de sus miembros se tomaron un descanso, pero Elias Rønnenfelt concretó varios proyectos alternos, entre ellos el solista, de donde ahora podemos notar que se trajo varias fórmulas a For Love of Grace & the Hereafter, el nuevo álbum de larga duración del grupo danés.
Mentiría si les dijera que esta nueva inclinación no se veía venir, y no solo por esas grabaciones de Elias a las que me refiero, sino también por ese último elepé de la banda. Eso sí, ahora la apuesta es mucho más pronunciada: queda fuera ese ruido grandilocuente y crudo del (post) punk de sus primeras obras, así como la voz cuasi borracha y esas atmósferas un poco sombrías y sucias con la que sedujeron tantos tímpanos.
Ahora, estas 12 canciones se basan en guitarras más limpias, el bajo menos pronunciado y una batería más suave, todo ejecutado de una manera más tradicional del indie rock moderno, dándole a su sonido mayor nitidez, al mismo tiempo que se bajan (un poco) las revoluciones. Además, hay momentos de más luz en sus coros, así como secuencias mucho más accesibles y típicas del pop, pero siempre se conversa ese timbre orgánico y directo que tanto caracteriza a Iceage.
Desde "Ember" hasta "1835" notamos esa nueva influencia más juvenil y cliché en sus ritmos, pasando por "The Fear" -que parece ser un track perdido de The Strokes- y "mother-of-pearl" -que libera toda la tensión para darle entrada a una fiesta rockanrolera de energía contenida-, mosntrando a un grupo que comienza a mirar hacia composiciones más abiertas y menos salvajes.
En ese sentido, los daneses ahora suenan juguetones y más espontáneos. Por eso este es un disco con la que el oyente se va a divertir, en lugar de embriagarse para caer en una oscura introspección y mandar todo al carajo como sucedía antes.
Tal vez por eso las melodías en esta ocasión son más memorables y, tal vez, más emocionantes, ya que rozan lo convencional con momentos clichés y una euforia disfrazada que se vive bajo una visión más alternativa e inteligente.
En resumen, For Love of Grace & the Hereafter muestra una nueva manera de interpretación de Iceage, más versátil y segura. Ya no corren riesgos ni se escuchan tan viscerales, y Elias se escucha rejuvenecido y reconciliado con el mundo. De esta manera, logran combinar intensidad emocional con luz sónica, un logro por el cual estuvieron dispuestos a sacrificar dramatismo y oscuridad.
TRACKLIST:
-
Ember
-
Match Head Girl
-
The Weak
-
No Fear
-
Salve for Every Sore
-
mother-of-pearl
-
Tender Blades
-
1835
-
Star
-
Lifetime
-
Holy Water
-
True Blue












