Pixies es una de esas bandas que no solo marcaron una época, sino que ayudaron a reconfigurar la manera de entender el rock alternativo para siempre. Cuando surgieron a finales de los ochentas, el contexto de la escena en Estados Unidos no frecuentaba este tipo de anomalías difíciles de clasificar, así que su irrupción coincidió con una transición del sonido muy importante, comenzando a reclamar espacios más amplios frente a los reflectores.
Estos chicos bostonianos rápidamente se volvieron influencia con el paso del tiempo, especialmente por su manera tan única de crear estructuras dinámicas y llenas de sorpresas disparatadas, divirtiéndose de manera grotesca y creando tensiones extremas a través de melodías cautivadoras y coros abrasivos. Black Francis (o Frank Black), Joey Santiago, David Lovering y Kim Deal -quien más adelante sería sustituida hasta tres veces por Kim Shattuck, Paz Lenchantin y Emma Richardson- han hecho de su arte sonoro un lenguaje impredescible pero muy identificable desde su primer registro de ruido.
El sello Pixies es una postura más institiva que calculada; nace de la estética desordenada, de ironía y e incomodidad adictivas, así como de la provocación a los convencionalismos. Y, a pesar de que siempre han buscado complacerse a ellos mismos antes que a los oyentes, fue inminente su ascenso al éxito comercial, pero aun en él nunca han dejado de sonar peligrosamente humanos.
¿Nos acompañan por este viaje a través de algunas de sus rolas más interesantes y vibrantes? Es una lista que trató de esquivar los clichés más obvios, y quizá funciona un poco mejor como tributo:
1. Caribou
Come On Pilgrim EP / 1987
Aquí comenzó la carrera profesional de los duendecillos. El primer EP que firmaron con 4AD derivó de aquél mítico ‘The Purple Tape’ (el cassette envuelto en una funda lila que le hicieron llegar a la disquera con sus primeros demos), en el que Ivo Watts-Russell olió el éxito seguro. "Caribou" resumió tempranamente todo lo que la banda tenía para ofrecer: estructuras que rompen moldes, un sonido austero y súper alternativo, potencia rockera, rugidos honestos y un sentido melódico inquietante.
2. Gigantic
Surfer Rosa LP / 1988
Rolas como "Gigantic" nos hacen pensar que fueron los Pixies quienes realmente nos enseñaron en los ochentas cómo iba a sonar el alt-rock en los noventas. Además, cuando Kim Deal pasaba más tiempo en el micrófono (sin soltar el bajo, claro) grandes cosas ocurrían, pues su estilo vocal tan sobrio y natural le daba muy buenos matices al sonido de la banda, ya fuera intercalándose con Black Francis o bien liderando todo el canto ella, como ocurre acá:
3. I Bleed
Doolitle LP / 1989
Sabemos que Doolitle es la bomba que lanzó a Pixies al mainstream. Fue el salto de confianza y el golpe de autoridad necesarios tras la búsqueda del éxito comercial, aunque todavía seguían sonando como una banda garage, eso sí (a propósito). "I Bleed" es una fiesta en medio del dolor, como la celebración de estar vivo mientras por dentro algo se está desangrando. Fue como si canalizaran su desgaste desde un rock alternativo crudo y sin maquillaje, en el que sus estribillos celebran la herida abierta.
Por cierto, acá luce muchísimo ese juego vocal entre Kim y Frank, con el contraste juguetón (sobre todo en Frank) que aligera la oscuridad del discurso.
4. Velouria
Bossanova LP / 1990
"Velouria" es un una rolonona que siempre va a sonar mejor mientras más subas el volumen. Fue diseñada para escucharse en un estado de saturación contundente, un punto donde el ruido deja de serlo y se vuelve masa física en distorsión que acaricia las vísceras. Es, sin duda, uno de episodios de mayor clarividencia y soberbia que tuvieron los bostonianos, justo en el inicio de los noventas, con el disco mejor producido en su carrera hasta ese entonces: Bossanova.
5. Letter to Memphis
Trompe Le Monde LP / 1991
Por más injusto que parezca, en su momento Trompe Le Monde no fue tan querido por los fans como sus antecesores, y tal vez esa "débil" recepción tuvo algo que ver con la decisión de la banda en tomase después un recesote de 13 años apartados de los escenarios y 23 años sin entrar a un estudio de grabación. Sin embargo, hoy podemos decir que es el LP que mejor ha envejecido en todo su repertorio. Y no solo eso, es un grower que se refresca y fortalece cada que vuelves a él.
Temas como "Letter to Memphis" reflejan una fórmula infalible: embestidas de guitarras eléctricas filosas y distorsiones abrasivas, sin perder el interés en esa rica cadencia que tanto les caracteriza; además de que se divirtieron como locos (no solo en este track) con montañas rusas de intensidad más pronunciadas.
Este riff de Joey Santiago en el intro es algo emocionalmente demoledor, ¿a poco no?
6. Magdalena 318
Indie Cindy LP / 2014
Luego de más de dos decádas sin grabaciones, y ya sin Kim Deal en sus filas, Pixies inició su "segundo periodo" con un discazo que no solo sobresale como el mejor de esta etapa, sino como uno de los mejores en todo su catalogo. El atributo más interesante de Indie Cindy fue que no tomó las cosas exactamente donde las habían dejado en 1991, sino que fue consciente del tiempo y la evolución para develarnos a una banda igual de rompemadres pero muchísimo más madura y refinada, y ese equilibrio excelso es notable a lo largo de un tracklist que sonó emocionante, nostálgico y promisorio.
El single "Magdalena 318" es de lo más chulo ahí dentro.
7. Might as Well Be Gone
Head Carrier LP / 2016
Uno de los distintivos de la segunda etapa de su carrera es que su música es menos ruidosa y, digamos, un poco más "ordenada", siguiendo secuencias melódicas más convencionales pero sin olvidarse de los cambios abruptos ni las sorpresas rítmicas. El álbum Head Carrier está lleno de buenos tracks en ese sentido, con la bajista Paz Lenchantin afianzándose en el bajo e involucrándose cada vez más en las voces. "Mighs As Well Be Gone" es una canción que cualquier banda indie rocker de nueva generación en ese entonces hubiera querido firmar en sus primeros pasos, por su eco sobrio, elegantemente alternativo y bien pulido.
8. You’re Suh A Sadduce
Doggerel LP / 2022
Doggerel es otro de los trabajos de producción destacados en la discografía de Pixies. Tom Dalgety fue el encargado de capturar el eco que Joey, Frank, David y Paz buscaron a estas alturas de su carrera, y canciones como "You’re Such a Sadduce" enfrenta al espíritu creativo de sus inicios con el cuidado de detalles más perfeccionista de estos días de mayor templanza. Por eso se siente igual de divertido que irreverente, tan melódico como crudo e igual de rockero que accesible.
9. The Happening
Bossanova LP / 1990
¿La mejor canción sobre avistamientos OVNI de la historia? Ya nos lo dirán ustedes mientras se deleitan con el tono más conspiranoico de Pixies que vistió su lírica de ironía con brotes de secretismo, histeria colectiva y fascinación.
En lo que respecta a su instrumentación y su vibración, es otro de los momentos de lucidez camaleónica que hacen del estilo de Pixies uno de los más ingeniosos de la escena. Su dualismo sonoro está en una categoría distinta: furia-calma, tensión-catarsis, ruido-susurros. De aplaudirse el dominio de ese péndulo emocional. Estos señores estallan y flotan en el mismo compás mientras juegan con las expectativas del oyente como si fuera parte del experimento.
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