Titanic, la banda conformada por Hétor Tosta y Mabe Fratti, lanzó hace poco su nuevo disco de larga duración, Hagen, con 10 rolas que expanden sus propias fronteras y exhiben una nuave cúspide creativa del proyecto mexicano.
El pop se explora desde muchísmos ángulos, la melodía se crea, se destruye y se vuelve a crear, mientras lo abstracto se vuelve imán de oídos experimentales. Es un disco lleno de sorpresas y dinámicas poco ortodoxas, nos mantiene a la expectativa pero también inmersos en cierto grado de introspección.
¿Están listos para vivir una experiencia sonora en constante mutación y secuencias tan frágiles como contundentes? Donde lo confuso es bello, la teatralidad es sometimiento y lo sensible es fortaleza:











