The New Eves se quitan sus cadenas y, en lugar de correr para liberarse, se ponen a jugar con ellas, las hacen moverse en espirales como si danzaran al ritmo de sus estrambóticas melodías.
El single doble del grupo británico -que llega meses después de su LP debut– es un caos calculado que desarma cualquier estructura convencional del post-punk. Las canciones "Red Brick" y "Whale Station" no son delirantes ni ruidosas, pero sí están generadas a partir de una energía descomunical que se convierte en arte alternativo que atrapa a primera escucha.
La primera es una onda más Sonic Youth y Dry Cleaning, mientras que la segunda es más del tipo de Algebra Suicide. Les van a gustar:











