Swim Deep ya concretó su regreso con Hum, un disco que representa una indagación en sus propias raíces. En esta ocasión, la banda inglesa se aparte discretamente de la psicodelia y el synthpop que venían arropándola en sus trabajos más recientes, y recupera parte de esa sensibilidad más alternative y luminosa de sus primeros años de trayectoria.
A través de 10 canciones de guitarras luminosas, melodías más románticas y nostálgicas, así como un trabajo de producción perfeccionista, el grupo se escucha mucho más maduro y sofisticado, poniendo especial atención en los lujos instrumentales y el sentido melódico. Su música se escucha cálida y humana, accesible incluso desde la primera escucha. De esta manera, es sencillo identificarnos con los tópicos del amor y la pérdida que marcan sus letras, así como el paso del tiempo, la paternidad y reflexiones generalmente enfocadas en los vínculos familiares.
Es un trabajo de reencuentro pero además de valoración artística con una firma muy elegante y conmovedora. Nada mal, chicos.











