Tenemos disco debut, señoras y señores. Se trata de For Dolly de la banda canadiense Hush, que suena como si tuviera años (o décadas) creando el más dulce y románticamente refinado dreampop en la escena, perfecto para incentivar la memoria, intensificar la nostalgia y ponerle música al amor.
Este trío de Montreal también acude a la psicodelia y el trip-hop de manera discreta, de esta manera sus canciones se sienten complejas por más digeribles y penetrantes suenen a primera escucha. Tenemos un set de ocho piezas suaves, sofisticadas y llenas de texturas cálidas que respiran con sintetizadores clásicos, guitarras retroalimentadas, cuerdas acústicas bien delgaditas y una voz muy seductora y tierna de parte de Paige Barlow.
Este es uno de esos discos que abrazan despacio mientras todo alrededor se vuelve borroso y cálido, generando una sensación de seguridad y paz emocional.












