Boards of Canada por fin publicó Inferno, su primer elepé en más de 13 años. Es un trabajo ambiciosa, debemos decir, que extiende su set hasta los 18 tracks sin poner el riesgo su identidad sonora-analógica que caracteriza al dúo escocés.
Nuevamente nos ofrecen música cinematográfica e hipnótica a partir de sintetizadores intensos, diversas texturas que revisten de matices su cadencia y una sensación connstante de incertidumbre adictiva… algo así como si el misterio fuera aliciente para seguir levitando en ruinas desconocidas, convirtiendo la experiencia en un viaje más interno y espiritual que terrenal.
Este es el universo sonoro de BOC que sigue en constante expansión y evolución; todo está vivo, todo se mueve -aunque sea en cámara lenta- y se siente trascendente para la conciencia.











