Tim Presley publicó su nuevo disco como White Fence, llamado Orange, donde captura el espíritu garage sesentero, el folk-rock y el jangle pop para meterlos en una cápsula melancólica de sensibilidad musical, dándole al escucha la oportunidad de conocer la luz y la vulnerabilidad hechas melodías.
Estas 11 canciones fueron producidas con Ty Segall y representan excursiones a la intimidad emocional de Presley, dejando al descubierto sus procesos de superación de adicciones y bloqueos creativos. Y, en ese sentido, sus letras llegan a ser poéticas en muchas de sus poderosas e introspectivas líneas.
Seguramente van a disfrutar esta colección de notas fuzz y emociones nostálgicas que hacen del pop clásico un timbre jangly que acaricia con cuidado el tímpano y el corazón.











