Ah, My Boody Valentine… una de esas bandas que cambiaron para siempre la forma de entender la música o, mejor dicho, el ruido. Considerada por muchos como los verdaderos creadores del shoegaze tal como hoy lo conocemos, estos chicos llevaron el pop hacia territorios más saturados y abstractos y emocionalmente densos, mezclando melodías dulces con capas de distorsión abrasiva que parecen deshacerse encima de los tímpanos.
Pero no siempre fue así. En sus inicios, Kevin Shields y compañía adoptaron una mezcla de punk e indie pop que se sentía igual de ruidoso que pegadizo, empolvado bajo la resonancia lo-fi tan rupestre y poco sofisticada que les dio un resgistro súper sotanero en sus primeras grabaciones. Con el tiempo, las guitarras, los pedales y la propia desafiniación de sus cuerdas se empezaron a entender como premisas de una fórmula más desaliñada al momento de generar música: más directa, abrasiva y cruda… más shoegazer.
Hoy en día, con todo y sus intermitencias -y considerando que son pocos los discos que tienen para el tiempo de existencia- MBV es una de esas agrupaciones especiales y atemporales. Nunca suenan viejos ni nuevos, pero sí con las emociones justas para alterar las vísceras y el espíritu en altos decibeles. Su noisepop ha inspirado a muchas generaciones de artistas que ven en su obra un sacramento que definió el camino de muchos, haciendo de la estridencia y el caos algo profundamente humano por escuchar.
Por eso mismo quisimos regresar a su catálogo y perdernos entre algunas de las piezas que mejor representan ese universo de melodías borrosas, riffs que se arrastran y flotan al mismo tiempo, y de ese ruido sensorial que han estado construyendo durante décadas. Estas nueve canciones son apenas una pequeña entrada a su hermoso caos:
1. Love Machine
Geek! EP / 1985
En sus inicios, la onda punky y power pop de los irlandeses estaba a todo lo que daba, con guitarras que sonaban rasposas pero que creaban melodías muy acceisbles al mismo tiempo. Con esa suciedad rudimentaria y su registro de bajísima fidelidad, parecía todo aquello como un pastel estrellado y desmoronado, o como si alguien hubiera embarrado azúcar en una pared llena de polvo.
"Love Machine" y prácticamente todas las rolas de su EP Geek! se antojan justo por eso, por lo torcido y pegajoso de su esencia, por ese desorden melódico que ya dejaba ver que algo raro y súper adictivo estaba latiendo muy por debajo del mainstream.
2. Sunday Sundae Smile
Sunday Sundae Smile EP / 1987
Otra más de esa era ochentera pre-shoegazing de MBV: "Sunday Sundae Smile"… una armonía dulce y crujiente. Aquí ya no suenan tan oscuros, pero sí súper subterráneos. Es la cosmovisión del pop más enlodada y romántica que concibieron, con una luz difusa que respira entre el ruido y la claridad.
3. Strawberry Wine
Strawberry Wine EP / 1987
Este sí se siente como el paso previo al noise que comenzaron a ejecutar en su primer LP tan solo un año después. Podemos catalogarlo como "indie-shoegaze pop" de cuerdas filosas y frágiles, con las voces femeninas tomando cada vez más protagonismo. El grupo creó una buena antesala de ese umbral que nos iba a conducir a su distorsionada detonación.
4. I Can See It (But I Can’t Feel It)
Isn’t Anything LP / 1988
Cuando llegó el LP Isn’t Anything, My Bloody Valentine ya parecía una banda distinta. Lo que hicieron fue más o menos como una ruptura, deformaron su pop, y el ruido sofocado pasó al primer plano en su registro. Su identidad apenas empezaba a tomar forma entre lo abrasivo y lo crudo del sonido; rolas como "I Can See It (But I Can’t Feel it)" marcaron bien ese punto de transición hacia un nuevo lenguaje en la música: más incómodo y mucho más directo.
5. Off Your Face
Glider EP / 1990
"Off Your Face" es una de las cucharadas más agridulces de esta nueva receta shoegazer en plena efervecencia. La banda ya había roto el indie pop tradicional y lo mutaron hacia algo más hermosamente imperfecto. Dentro de la disonancia y desorden melódico, esto fue de lo más sublime que conjugaron en un estudio de grabación. Así sonaba la nostalgia romántica desde un rincón sucio de la conciencia, señoras y señores:
6. When You Sleep
Loveless LP / 1991
Llegó Loveless y la idea ya estaba bien definida. Este disco fue el parteaguas, y lo que muchos hoy consideran la biblia del shoegazing. Sus sinfonías crudas y agridulces siguen impresionando aun décadas después; tiene consigo una emoción intensa que surge de esa aparente nube rosa de ruido tan adictivo, que las vísceras y el corazón se tuercen de entusiasmo cada vez que suena a todo volumen. Es inevitable.
"When You Sleep" es el pop desaliñado más bello hecho en medio del caos. Es como un sueño de melodías enterradas, voces escondidas y una sensación inquietante de amor borroso. Sus guitarras se están derritiendo pero se sostienen como óxido aferrado a maquinarias viejas. Suena como si la ternura se fundiera en distorsión y la nostalgia vibrara con dolor, ¿a poco no?
When I look at you
Oh, I don’t know what’s real
7. Swallow
Tremolo EP / 1991
Todo que surgía en este periodo para los irlandeses ya se sentía muy natural y además muy íntimo. Ese noisepop de guitarras difusas y aborbentes tomaba su mejor forma en rolas como "Swallow", que flota entre una niebla envolvente. La rola parece difuminarse en sus propias texturas, así como se mira su video… abstracto y etéreo. Tiene un equilibrio bien raro entre dulzura y saturación estática.
8. if i am
m b v LP / 2013
Del Loveless al m b v pasaron nada menos que 22 añotes… se sintió una eternidad para los fans. Este regreso de repente parecía más oscuro y en algunos tracks más luminoso o "limpio" dentro del contexto ruidoso de la banda, claro está. Aun así, en general tuvo una cadencia familiar, porque muchas de sus rolas habían sido concebidas en su etapa noventera, por lo que se sentía esa conexión directa con su disco antecesor. "if i am" es densa y un poquito fría, como hecha de ruido blanco o sofocado que apenas distingue de armonías y una voz cansada que se arrastra suavemente.
9. To Here Knows When
Loveless LP / 1991
Una canción desconcertante e inmsersiva… toda una experiencia sensorial lejos de la convencionalidad. Es como una masa flotante de sonido que quiere diluirse: sus guitarras deformadas van y vienen, las capas deformadas de atmósfera abstracta se tiñen de colores opacos y esas voces irreales que están ahí y luego ya no están. Todo ello lleva al shoegazing a su lado más abstracto. Es noisepop que se deforma en tiempo y espacio.
"To Here Knows When" redefinió por completo lo que el ruido debería significar para el espíritu dentro del universo melómano.
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