Holy Fuck siguen caminando sin perder su esencia sonora, luego de dos décacadas alejados de los seductores reflectores del mainstream, haciendo música autocomplaciente y sin reglas establecidas por alguien más. Por eso, en su nuevo LP Event Beat, sentimos a los canadienses libres como siempre, y maduros.
Están mezclando electro-pop experimental con indie, rock y pop más sintético y crudo; conectan con nuevas corrientes del art-rock y el avant-pop, y le meten a la ecuación una pequeña dosis de noise. Todo se siente en equilibrio y en su lugar, como si en el laborotaroio todo transcuerra en armonía y con cuidado minucioso de los detalles. Son como científicos del sonido que se divierten, sí, pero sin asumir riesgos.
Tenemos como resultado un disco sofisticado y cerebral, con ritmos que hipnotizan y sonidos que nos incentivan a explorar espectros que nacen de coreografías sin sentido y danzas abstractas. Y acá lo podremos disfrutar:











