A Place to Bury Strangers ya lanzó su nuevo disco de estudio, Rare and Deadly. Como su título lo describe muy bien, esta es una colección de rarezas, inéditas y archivos olvidados que se creían perdidos en la discografía de este proyectazo comandado por Oliver Ackermann.
¿Qué debemos esperar de este ensamble de piezas de diferentes eras, entonces? Sonidos corrosivos, instrumentos oxidados, melodías más grises y atmósferas oscuras para armar una especie de laboratorio fantasma con cada pista sonando como un experimento fallido recuperado del polvo y sus amplificadores a punto de colapsar.
¿Estamos listos?











