Con Whitelands siempre hay luz, siempre hay viento a favor.
Whitelands es una de las nuevas bandas (dream) pop más luminosas y frescas de la nueva escena británica, de eso no hay duda. Estos chicos han ido en ascenso desde su primera firma discográfica hace ya más de ocho años, cuando se autoeditaban, y ahora ya están lanzando disco con el reputado sello Sonic Cathedral: Sunlight Echoes.
En 10 tracks confirmamos la notable evolución de los londinenses, mejorando su precisión emocional y demostrándole a los románticos del shoegaze que el género puede subsisitir con pequeñas alteraciones, y no solo eso, sino que puede rejuvenecerse también. Y la voz de Etienne Quartey-Papafio parece más luminosa y flotante, perfecta para acompañar mantos más etéreos que forma el resto de la instrumentación.
Algunos temas destacan más por su energía positiva y el empuje hacia adelante, mientras que otros suenan más nostálgicos y románticos; en ambos casos los detalles finos de arreglos y composición parecen perfectamente calculados. Simpre hay brillo, siempre hay viento a favor.
Por eso, en términos generales se puede decir que Whitelands está haciendo del dreampop y el shoeagazing algo más accesible de digerir, algo más contemporáneo, un sonido que parece evolucionar pero no pretende susituir los fundamentos ni a la vieja guardia. Es una visión, digamos, más personal de esta cadencia que ya no se satura ni distorsiona tanto en su cúmulo de ruido, y por el contrario conecta con tímpanos nuevos que podrían usar a esta banda -y este álbum- como un buen punto de partida.
En Sunlight Echoes, se equilibra frescura, accesibilidad y métodos alternativos en la música. La madurez del grupo es notable y su confianza aun más al emerger en cada track con una propuesta propia, genuina, entendiendo que la definición de un estilo es importante en estos tiempos. Sí, hay referencias a Airiel, BDRMM y los nuevos Ride, pero eso solo para demostrarnos que no están solos en esto, que la tendencia a veces es vanguardia también. Después de todo, este cuarteto no estarían reinventando un género (ni mucho menos), sino recordándonos por qué sigue siendo relevante, y por qué hoy más que nunca tiene tantos horizontes hacia donde mirar sin perder sensibilidad ni memoria.
TRACKLIST:
-
Heat of the Summer
-
Songbird (Forever)
-
Shibuya Crossing
-
Glance
-
Sparklebaby
-
Blanckspace
-
I Am No God, An Effigy
-
Dark Horse
-
Mirrors
-
Golden Daze
Me suena a:
Ride
Airiel
Tear Run Rings











