Hablemos de Shaking Hand, queridos y conocedores melómanos. Es una nueva agrupación inglesa, de Manchester precisamente, que encaja más o menos bien en las labels midwest-emo, indie, slowcore y post-rock no instrumental, un estilo que al sello Melodic Records llamó la atención para firmarlos y editar su primer disco de larga duración, homónimo.
Este es un trabajo de sonido cálido, sofisticado, suave y alternativo. Sus guitarras son elemeno esencial de su fórmula, con arpegios casi crsitalinos y húmedos que dibujan espirales irreales en la atmósfera que nos abraza. Estas siete rolas están hechas de estructuras frágiles, emocionantes y luminosas. También se sienten directas, y esto ocurre así porque fueron grabadas en directo desde el estudio, con la ayuda del productor David Pye (Wild Beasts, Teenage Fanclub, entre otros).
De esta manera, su primera carta de presentación formal resulta exitosa. Este grupo tiene aura y sobrevuela mantos casi etéreos, pero siempre logra aterrizar en piso firme, sin alejarse de lo material y lo orgánico aunque su mente esté en horizontes de otros tiempos y otros mundos.











