White Lies regresó con Night Light, su más reciente elepé, con una producción cuidadosa y una emotividad sonora que sube varias rayitas a la barra de potencia en la banda, y eso sin perder de vista sus garfios melódicos.
Tiene momentos cliché y predecibles, sí, y tal vez abusa de su lado meloso alguno que otro tema, pero eso también le da luz y color a su música en términos generales. No será recordado como el mejor trabajo de la agrupación londinenses, pero tampoco el peor. Solo el tiempo dirá dónde lo colocarán los fans.











