Silvia Ryder (Sugarplum Fairies) ya publicó su nuevo disco como My Violence: Monday’s Child. Es una obra silenciosa, suave, pero penetrante… sus canciones nos arrastran sutilmente hacia profundidades emocionales difíciles de ignorar.
La oscuridad atmosférica abraza el corazón y lo aplasta con delicadeza, para que su instrumentación le abra las puertas a la melancolía inteligente que se esconde en los sueños. Silvia parece cantar en un estado de trance, derrotada y con belleza rota interna, en tonos que a veces recuerdan a Nico, otras veces a Trish Keenan (Broadcast).
Es un álbum emocionalmente poderoso, validado en los campos del darkwave, el slowcore, el art-pop electrónico y en sendas pedregosas donde las siluetas que se mueven tras la bruma están vestidas con texturas enigmáticas:











