Left for Pleasure acaba de publicar su nuevo disco de estudio, que parece suena desde el vacío de la oscuridad: CLAYMORE. Son 10 tracks de ecos que resuenan en la desolación, donde las sombras se confunden con el puslo de máquinas que aún sueñan con sentir.
Piensen en Lebanon Hanover, She Past Away y Boy Harsher conversando sobre besos y fantasmas a media noche, en el frío del misterio y en en final de un corredor vacío. Es como una danza de espectros con melodías envueltas en melancolía y pasión.
Estos chicos alemanas vaya que saben complacer tímpanos y corazones ojivales:











