We Lost the Sea ya publicó su nuevo y cinematográfico disco de estudio: A Single Flower. Es un trabajo lleno de paisajes sonoros que nacen del silencio, con cada una de sus notas flotando como cenizas en la penumbra de un mundo que, parece, dejará de existir pronto.
Así de melancólico e instrospectivo se siente su poderosa música, tan abisal como intelectual. Como es común en el post-rock, las guitarras y el resto de los instrumentos nos dicen cosas mucho más profundas que cualquier canto, porque es música que se piensa y se siente al mismo tiempo. Son seis capítulos que atraviesan ruinas de emociones que chocan, sabiendo que el fin también es significa un nuevo comienzo.
¿Listos para la odisea?











