Ya salió Perfecth, el nuevo elepé de Queens of the Stone Age. Es una producción que baja revoluciones y nos muestra a la banda más humana que nunca, más vulnerable y deliberadamente imperfecta también.
En total son nueve canciones lentras, menos ruidosas y más artesanales. Eso si, sus guitarras ásperas y el espíritu corrosivo tan propio de Josh Homme y compañía siguen siendo el sello de la casa; y sus letras conservan ese cinismo clásico y las imágenes fabulosas de siempre, aunque debajo de esa coraza se asoma una verdad emocional bien frágil.
En general tenemos acá un álbum melancólico y más introspectivo para QOTSA, quien no claudica en su estilo alternativo pero si baja el volumen un poquito. Después de tres décadas de trayecotria, el grupo demuestra que todavía puede sorprender y explorar nuevas formas de moldear su música.











