Zhaoze, la monumental banda china de post-rock, acaba de lanzar su nuevo disco de estudio y larga duración, Time Has Come Back To This Place, con el que construye un universo instrumental donde sus texturas del guquin eléctrico y la delicadeza de sus instrumentos tradicionales asiáticos convergen en una travesía cinematográfica y muy alternativa, sobre la memoria, la péridda y el tiempo.
Concebido a lo largo de 21 años, este elepé de siete composiciones despliega crescendos titánicos, pasajes contemplativos y arreglos de cuerdas que enriquecen su identidad sin diluir su carácter experimental. Tenemos por acá capítulos que evocan ríos suspendidos, sueños extraviados y encuentros que sobreviven en el recuerdo, de esta manera la agrupación china reinvidica la creación artesanal en una época dominada por la inmediatez y la producción artificial.
Es una obra paciente y profundamente evocadora que mira hacia el ayer para descubrir que esos instantes cotidianos, antes imperceptibles, quizá contenían lo más valiosa de la vida misma.











