Llegó el álbum final de The Fall, señoras y señores. Su nombre es Post Script y representa un extraño y fantasmal epílogo para la legendaria agrupación inglesa, reconstruido a partir de grabaciones vocales de Mark E. Smith realizadas entre 2001 y 2014, ahora envueltas en nuevas instrumentaciones y una producción a cargo de sus antiguos colaboradores Simon Archer y Ed Blaney.
Entonces, se puede decir que este disco recupera la presencia áspera e inconfudible de un frontman que sigue escupiendo sus enigmas desde algún rincón del pasado, mientras nuevas estructuras musicales levandan un diálogo insólito entre memoria y presente.
Se siente como una última correspondencia desde el más allá, si se quiere ver así: imperfecta, inquietante y atravesada por la persistencia de una voz que nunca desaparecerá.











