La banda francesa de shoegaze, Pam Risourié ya lanzó su nuevo elepé, luego de que en meses previos nos estuvo deleitando con una versión más baladezca y sensible de su música en cortes que nos conmovieron mucho. Ahora que tenemos I’ll never be human a nuestra disposición, confirmamos que los parisinos se sienten más nostálgicos y románticos, pero sin dejar de lado la distorsión ni el ruido armónico que tanto les caraceriza.
Esta producción se descompone bonito entre guitarras saturadas, melodías que hieren y capas de ruido que desdibujan sutilmente los límites entre el caos y la templanza. Esto es música que abraza el romanticismo desde una perspectiva alternativa y frágil, con la misma que se amplifica en una lluvia de shoegaze melancólico.











