Nos han flechado a primera escucha, queridos y conocedores melómanos, y conforme se multiplican las reproducciones nos obsesionamos más con my own summer, uno de los secretos mejor guardados de la escena parisina hoy por hoy.
Su nuevo elepé, fake it, es una delicia indie pop/shoegaze/stoner para el tímpano y el corazón. Son ocho tracks que nos sumergen en la soledad, el aburrimiento y el duelo mediante una mezcla de pasajes instrumentales llenos de distorsión y nostalgia eléctrica, pausas melódicas y angustias sonoras que promueven la fantasía de desaparecer.
Esto es música opresiva pero dulce a la vez, es como recibir el beso más romántico dentro de un incendio, con el fuego y las caricias rodeando tu piel. Y tal vez por eso seguimos regresando al álbum, porque este grupo convierte la tristeza en un refugio explosivo, uno de esos lugares llenos de sentimientos dinamitados donde podemos perdernos y quedarnos para siempre.











