Beck reclutó a Nigel Godrich para producir su nuevo elepé, Ride Lonesome, una colección de 12 temas que convierten la turbulencia emocional en pura belleza, al más puro estilo del músico norteamericano.
El disco funciona como una obra completa y deja que sus lujosos arreglos orquestales y sus texturas delicadas envuelvan estos tracks de letras profundamente íntimas. Beck no se aleja mucho de aquellos territorios que ya le conocemos en su instrumentación, pero en este nuevo material coquetea con una dimensión distinta, dejándonos mirar desde otro ángulo su mindo interior y dejando en el oyente la sensación de que su historia como músico todavía tiene muchos capítulos por delante.











