Falling Into Light es una banda de shoegaze (y un poco de alt-rock también) que encaja con música honesta, contundente, emocional y muy personal. El grupo norteamericano combina guitarras eléctricas muy electrizantes, muros de reverberación y una composición íntima para explorar la inseguridad, la esperanza, los anhelos y esas batallas silencionsas que todas las personas llevamos dentro.
Ese punto exacto entre un timbre orgánico y atmosférico es parte de su gran encanto. Eso lo percibimos en su nueva rola, "Take Me", con la que estos chicos construyen una pequeña tormenta emocional en la que las cuerdas parecen incendiar cosas que nosotros ya habíamos apagado.
¿Le damos play o qué?











