Ty Segall sube decibeles y lanza Chrome, su nuevo disco de larga duración. Él mismo se encarga de la producció y la mezcla, de la mano de su colaborador Cooper Crain. De esta manera, su set condensa en media hora un afaceta más agresiva de riffs abrasivos, rock de sótano, psicodelia y melodías con buenos ganchos.
Podríamos decir también que es un disco equilibrado en lo que a intensidades y emociones se refiere, y en gran parte se debe a que se siente muy libre entre jams que se extienden y sacrifican la precisión perfeccionista de las canciones, a cambio de ganar más pureza y un sentido genuino del arte. Se siente más real, vaya, más humano… más cercano.
¿Quién quiere escuchar?











