Llegó Alien Metal, el extraagante y experimental disco de King Gizzard and the Lizard Wizard, que los mete a una cancha sonora que antes no habían explorado.
El grupo australiano hace discos cuando quiere y como quiere, eso nos ha quedado claro a lo largo de su carrera. Ya lleva 61 (contando éste), por eso se tomaron la libertad de indagar en un nuevo laboratorio del sonido con elementos industriales, techno, dance, electrónicos y sonidos de psicodelia más abrasiva.
La experiencia es adictiva pero también extraña… una buena combinación en el universo del grupo, sin duda. Maneja ahora una vibra de ciencia ficción o de videojuego fututrista que fue creado en un universo alterno. Y acá lo vamos a jugar:











