Perfecto para sonorizar los días húmedos y nublados en la ciudad, el nuevo disco de CASTLEBEAT llega con 10 suaves y revererados tracks de dreampop y guitarras jangly que limpian la piel y acarician el corazón. Por eso CASTLEBEAT II merece quedarse girando un rato más, entre la lluvia y las ventanas empañadas.
Otra vez este proyecto solista californiano nos demuestra que no hace falta complicarlo todo para encontrar belleza en la música. Desde una sensibilidad casera y un espíritu independiente, construye piezas discretas, de arreglos mínimos y melodías ligeras que flotan naturalmente, sin esfuerzo alguno.
Acá puedes darle play a la produdcción en su totalidad:












