Ya le traíamos ganas al Maybe Luck, el primer elepé de proun, una nueva banda de Austin que transforma las experiencias personales de identidad, memoria y relaciones en una fórmula sonora que oscila entre el alt-rock inteligente y el indie rock más suave y sofisticado.
Estos chicos también toman influencias del math rock noventero y el alt-pop contemporáneo. De esta manera, construyen canciones de contrastes dinámicos, guitarras entrelazadas y una marcada vulnerabilidad emocional.
El disco fue grabado de manera totalmente independiente a lo largo de un año aproximadamente, y el resultado fue una obra honesta y cohesionado que encuentra su belleza en la aceptación y la libertad de vivir con autenticidad.
¿Le damos una oportunidad, entonces?












