Tenemos disco debut, señoras y señores. Se trata de TANGIENTS, este nuevo grupo californiano que venimos siguiendo desde hace meses en la víspera de Embers, una colección de nueve tracks que oscilan en el nugaze y el dreampop moderno, con referencias clásicas pero un sonido fresco y vanguardista también.
Entre los tópicos del apego, las relaciones amorosas intensas, la memoria, la identidad y la sensación de vacío, este dúo encuentra melodías suaves y etéreas que nos envuelven en sueños y reflexiones que no solo acarician el tímpano, sino el espíritu también. La voz de Chelsea Ray suena espectacular, con texturas vocales que evocan a Elizabeth Fraser (Cocteau Twins) y Mili Berenyi (Lush), pero luego alcanza un timbre propio, con mucha personalidad y seducción por delante.
De esta manera, el disco emerge entre brumas oníricas de sintetizadores, capas de guitarra y una voz celestial que hacen que sea muy difícil ignorarlo. Es música que flota y te suspende, y estando en esa levitación no será fácil regresar a tierra firme.











