Magic Castles ya publicó Realized, su nuevo álbum de estudio con el sello Fuzz Club Records. Lo podemos descirbir tempranamente como un viaje de nieblas tibias y psicodélicas que cubren la memoria a través de nueve tracks que transcurren con electricidad adormecedora. Suena a algo tradicional en la banda de Minneapolis, pero acá nos encontramos con nuevos matices.
Este es el quinto elepé de Jason Edmonds y compañía, que ahora apuestan por un sonido más claro sin perder su esencia analógica vintage tan característica. Mezclan psych-rock y folk sesentero en texturas suaves y expansivas, en las que cada nota flota y respira por sí sola. Encima de todo, crean una vez más atmósferas de ensueño a partir de arreglos intrumentales aparentermente densos, armonías oníricas y una vibración especial entre nostalgoa difusa y psicodelia moderna.
El álbum fue grabado entre estudios cargados de historia y rincones más íntimos, por eso se seinte como recorrer mansiones abandonadas por dentro: hay ecos, belleza olvidada y cierta melancolía que abraza lento.











