Se siente tan bien hablar de Morrissey por música nueva, y no por alguna declaración desafortunada, una riña o una cancelación. Tenemos al Divo de Manchester haciendo lo que debería estar haciendo, aunque quizá no con la misma fuerza ni gloria que antes, siempre será una buena noticia para la escena; no importa si te guste o no te guste tanto su nuevo elepé, Make-Up Is A Lie.
Este es el larga duración número 14 en la carrera del cantautor británico, quien está retomando sus tópicos de paranoia y desencanto con la sociedad para interpretarlos con esa voz directa que nunca envejece. Sin embargo, instrumental y sonoramente el set no tiene consistencia, se siente un poco desigual y muy muy prolongado a pesar de tener solo 12 rolas. Esto lo hace pasar por un disco irregular o cansado, sin picos altos de emoción ni un hilo conductor que nos mantenga atados a un concepto sonoro atractivo.
Eso sí, hay episodios aislados interesantes, como lo que ocurre con ese abisal solo de "Amazona", el garigoleo de cuerdas refinadas en "Headache" y el ambiente más etéreo de "Kerching Kerching"; son destellos que se aprecian, pero en general la producción y el contenido melódico es flojo. No así el trabajo lírico.
¿Ustedes qué opinan?











